pisos

Una especie de liberación de la artista que permite a sus impulsos creativos fluir como el agua y también, por el carácter mismo de la lluvia, o mejor de lo que brota de las duchas (personas, objetos, creencias, letras y otros elementos o conceptos), disímiles vías aprovechables para criticar valores de la sociedad contemporánea. Es inevitable evocar momentáneamente ante estas obras, las duchas de gas de los campos de exterminio nazis, pero es más perdurable, acorde con su filosofía, pensar que se trata de una manera simbólica de botar por la rejilla elementos y propósitos a los que se puede estar muy apegado. 

Existe en estos trabajos el manejo consciente de un cierto grado de ambigüedad, debido a que pretende rescatar la huella individual de cuerpos que funcionan, sin embargo, como objetos seriados en sí mismos al participar de un servicio repetitivo y desgastante que les conduce al descarte, quedando fuera de la “línea de producción” para presenciar la condena de su propio deterioro en medio de tanta indiferencia colectiva.