el olor del pensamiento
“La experiencia del Covid 19 impactó profundamente a Lina Leal en su condición de artista. Adentrarse en los intersticios de lo que este acontecimiento supuso a niveles históricos, sociológicos, sicológicos, et al, la han motivado a realizar una serie de obras focalizadas en perpetuar el recuerdo de lo vivenciado a través del homenaje, no a una persona, oficio o lugar sino a un objeto común: el jabón y sus accesorios. Potenciando la capacidad simbólico-poética de los elementos seleccionados, propone una suerte de conexiones entre lo público y lo privado, lo individual y lo colectivo. Resultando significativa la manera tan particular en que la artista absorbe un acontecimiento extraordinariamente global, filtrándose a través de su universo más íntimo y personal.
La sencillez del gesto artístico engrandece el homenaje. Lina Leal no pretende exuberancia visual y se aleja de efectismos inútiles, su práctica conceptual le exige concentrarse en lo esencial: dotar al objeto común de significado, propiciando con ello la comunicación y atizando las emociones. Para lo cual la puesta en escena es equilibrada, calculada, intencionadamente mínima, contenedora de toda la solemnidad que frecuentemente sólo la austeridad otorga.
La simplicidad de la estructura en la que emplaza al objeto-símbolo no solo adquiere una repercusión en la visualidad de la obra. Las composiciones de líneas metálicas conformando la armazón de urnas desprovistas de paredes traslúcidas favorecen la intención estética de comprometer no solo al sentido de la vista y del tacto, sino también al del olfato. Sin mediar estructura alguna entre el jabón y el espectador, el aroma del primero afectará de manera inmediata al segundo y en un proceso fisiológico ineludible, comenzarán a activarse a nivel cerebral una serie de conexiones que solo el sentido olfativo es capaz de propiciar[2].
De ahí que la artista dote a su serie con el título El olor del pensamiento en una actitud marcadamente poética, donde el olfato, ese que paradójicamente el individuo pierde como uno de los primeros y más específicos síntomas de la enfermedad, emerge entonces como activador y catalizador de la memoria, recuperando y vivificando recuerdos de los momentos vividos durante el período pandémico. La obra induce a adoptar una actitud resiliente, y nos convida a un viaje mental entre pasado y presente.
Yoandra Lorenzo
La Habana, Agosto 2022