colgando de un hilo


En medio de los sinsabores de la vida, todos tenemos la suerte colgada de un hilo conductor, un motivo, un deseo incumplido, un anhelo profundo que nos mantiene vivos, a pesar de la adversidad. A unos los mantiene vivo el deseo de terminar un deber autoimpuestos: a otros, el amor por un ser querido. Hay quienes se mantienen vivos para preservar un pasado que se fue o quienes perseveran en el mundo esperando su cuota de alegría. Colgando de un hilo es un homenaje a Viktor Frankl y a sus vivencias en los campos de concentración, durante la Segunda Guerra Mundial. La obra esta compuesta por hilos que se desprenden del techo y que cargan símbolos que representan todo aquello que mantiene al hombre combatiente y vivo, a pesar de las dificultades.

Es una carga pesada que está sostenida por un hilo delgado, pero fuerte e irrompible. Es un homenaje a la vida, que se apoya pesada en esas pequeñas e inquebrantables motivaciones.